Historia de Motoviajeros

En diciembre de 2008 comenzó una de las más grandes aventuras de la televisión chilena. Un grupo de amigos, experimentados motociclistas, decidimos cumplir el sueño de toda la vida y dar la vuelta al mundo en moto.

Para ello debimos renunciar a nuestros trabajos, quitarnos las corbatas y decir adiós a la familia, pareja (mujer, que quede claro), amigos y a la vida estable y apacible (demasiado apacible) en Santiago de Chile. Renunciamos a todas las ataduras cotidianas con el fin de realizar esta gran travesía. Y, para poder financiar la expedición, iluminados en un asado con varias piscolas, decidimos grabar un documental en formato de telerrealidad con todas las vivencias que fuéramos recolectando en el camino.

Varios pensaron que estábamos locos, que nos habíamos pegado en el cráneo o bebido más de la cuenta (eso sí puede ser). Otros creyeron que éramos unos inmaduros, “peter panes”, que no queríamos crecer, ser adultos y “sentar cabeza”; que la vida era dura, exigente, sacrificada, seria y todas esas tonteras. Pero otros muchos nos apoyaron, animándonos a cumplir este sueño. ¿La vida es una, no? ¿Qué es más lindo transmitirle a tus hijos, que a los 30 tenías un departamento y un auto rico, o que te fuiste a recorrer el mundo en moto, casi con lo puesto, con tus mejores amigos? Creemos firmemente que en la vida lo que de verdad quedan son las historias, las aventuras, las experiencias, sean buenas o malas. No la casa o el auto, las cosas van y vienen. En otras palabras, creemos que lo más importante, y a la vez lo más bonito, es aprender a través de las vivencias profundas. ¿Y qué mejor que experimentar el mundo por uno mismo, libre, sin horarios? ¡Menos mal que no les hicimos caso a los “serios”!

Así, con un poco de ropa, cuatro motos, un par de cámaras y miles de sueños, nació Motoviajeros…

Así partimos

Han pasado ocho años, cuatro temporadas emitidas, noventa capítulos al aire, cuatro continentes, decenas de miles de kilómetros en 50 países y muchas aventuras. Han cambiado los equipos; unos pilotos les han ido pasando la posta a otros, para que ellos continúen con el objetivo final. Todos son parte de esta familia, los Motoviajeros de siempre, los de ayer y hoy y los que vendrán. ¿Quién sabe si en el futuro tú también te integrarás junto a nosotros?